Darío Lopérfido prendió el ventilador: disparó contra Macri y Rodríguez Larreta

Raros peinados nuevos

Exministro de Cultura de la Ciudad, exmandamás del Teatro Colón y recién eyectado de su cargo de representante cultural de Argentina en la embajada nacional en Berlín. El currículum de Darío Lopérfido está cargado de cargos pero en los últimos tiempos su relevancia en los medios pasó por otros carriles: el de las declaraciones incendiarias.

Pese a que reniega de esa característica de su perfil político, el exesposo de Esmeralda Mitre ofreció una entrevista al portal Infobae y lo hizo disparando munición pesada para todos lados, especialmente para con sus exsocios de Cambiemos. 

Entre otras cosas, Lopérfido se refirió de forma despectiva al gobierno que Horacio Rodríguez Larreta encabeza en la Ciudad y puso blanco sobre negro en relación a la interna feroz que viven los funcionarios porteños.

"Yo había estado en otro gobierno (el de De la Rúa) que me parecía que era un gobierno donde se hablaba todo y se arreglaba todo y acá era un ministro de Rodríguez Larreta porque me habían implorado, prácticamente, porque vos te acordás que había habido una interna y buena parte del equipo de Cultura de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires se había ido con Gabriela Michetti. Entonces me imploraron porque Horacio tenía un montón de tipos de segunda, tercera línea, que eran básicamente gente que… Hernán (Lombardi) no lo va a decir nunca porque Hernán es mi amigo, es amoroso, pero Hernán no dice nada que incomode al poder porque él quiere estar en el gobierno toda la vida", señaló a la periodista Hinde Pomeraniec.

Además, despreció a la dirigencia que acompaña a Rodríguez Larreta, de quien dijo que "no tenía ninguno, como se dice en política, que tuviera seniority para ser ministro, entonces me rogaban a mí". 

La molestia del exchico sushi de De la Rúa es con la actitud de oficialismo porteño luego de que él afirmara que los desaparecidos no son 30 mil y que esa cifra se creó para cobrar subsidios. "Yo había ido a Pinamar a un homenaje a José Luis Cabezas… Cuando yo digo eso lo llamo, esto no lo conté nunca, lo llamo inmediatamente a Horacio Rodríguez Larreta y le digo: Horacio listo, renuncio, no pasa nada, me quedo en el Colón. No hagamos un mundo. No dejemos que esto escale. De paso me venía bien porque me iba de ese gobierno que me había dado cuenta que era un error integrar", alegó y por si eso fuera poc, añadió: "Es un gobierno que no tiene ni la más pálida idea de lo que es la política cultural. O sea, pusieron a Mahler para reemplazarme, imagináte, Ángel Mahler. Entonces eso te da la pauta. Por eso te digo, puede ser Lopérfido, puede ser Mahler. O sea, van a terminar con Canuto Cañete, no sé, era una cosa espantosa".

Su renuncia

Sobre la forma en que se fue del gobierno de la Ciudad, Lopérfido denunció que no tuvo que ver con la frase sobre los desaparecidos sino sobre su denuncia de una presunta "estafa audiovisual". Según sus palabras, en una nota mencionó a funcionarios públicos y gente de los negocios de la política que participaron de un presundo desvío de fondos a través de universidades que luego financiaban proyectos audiovisuales sobrefacturados.

Con menciones a Julio de Vido y Guillermo Moreno, pero también a Andrea del Boca, Lopérfido también involucra a gente (que no menciona) relacioada con la jefatura comunal, incluso alguno de ellos lo habría llamado para criticarle su postura al respecto. 

"Y ese fue el tema por el cual a mí ahí me piden la renuncia de una manera un poquito poco ortodoxa, que me hizo recordar a los viejos tiempos, digamos", apuntó y agregó que se enteró de su "renuncia" por una tapa de Clarín que así lo anunciaba.

Sobre esto, fue más allá y ametralló: "La política no es comodidad, la política no es quedarse callado para conservar el carguito. Eso lo hace mucha gente en la gestión de Cultura, que vos no sabés el nombre y hace mil años que están. Lo hace la directora del Colón (N. de la R.: se refiere a María Victoria Alcaraz), van y le dicen, pobre, es una mujer que no tiene muchas luces, pero entonces le dicen "va a ir el chico que canta "Despacito", programálo". Y ella, para conservar el cargo, lo programa. Yo no programaba ni muerto, les decía… Una vez que atendía el teléfono, les decía que no porque creo que está mal. Cuando uno está en un cargo no representa al gobierno, uno representa los dineros públicos, representa la dignidad de la institución que maneja, representa el valor simbólico. O sea, si ellos quieren hacer, no sé, si a mí me dicen y yo soy el director del Colón, hacé del Colón un lugar de bailanta yo le digo no, échenme, chau, prefiero. Porque no va a recaer sobre mí haber bastardeado un lugar al que yo respeto y respeté mucho".